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jueves, 5 de mayo de 2011
miércoles, 13 de octubre de 2010
Lucro con la desgracia ajena
Escrito por Andrés Ramírez
Excelente labor la de los rescatistas y del gobierno de Chile, al sacar del refugio a los 33 mineros que estaban en las profundidades de la mina de San José, en el desierto de Atacama en Chile, pero algo que me parece el colmo de la insensibilidad humana, y más que todo una falta de respeto para con los mineros y sus familiares, es cómo algunos directores cinematógrafos del mundo, piensan hacer una película con esta tragedia que se convirtió en una bendición divina, para lucrarse a costillas del lamentable calvario por el que atravesaron estos seres, y algo igual de peor es cómo algunos escritores literarios ven provechosa la idea de sacar un libro al respecto, con tal de abultar sus bolsillos sin consideración con éstos trabajadores que sólo pensaban en sobrevivir y no flaquear en la voluntad al estar sometidos en ese hoyo que los tenía presos, pero igual o aún más vergonzoso, es cómo una empresa de juegos didácticos sacó ya un juego, donde la idea es sacar a cada minero con el debido cuidado, sin que ninguno sufra algún daño, con una pequeña descripción de la vida de cada uno, acaso también en el juego pensarán sacar los trapitos al sol de la doble vida que llevaba el minero Jonny Barrios, definitivamente la especie humana se resume en una única y simple palabra: “AMBICIÓN”…
No es raro que se piense siempre en qué artimañas son más efectivas para sacarle partido a las cosas, y sobre todo si generan rentabilidad, eso sí que llama la atención; por qué será que a todo se le quiere ver un valor económico, se le está viendo el papayaso apropiado a todo para exprimir la oportunidad de que emane de él dinero, es dantesca la manera en que se ve la vida de los demás, aparentemente prima el bienestar de los otros, pero ocultada se encuentra la real intención, que es recopilar la información necesaria para poner en marcha la maquinaria lucrativa.
Muchos son los ejemplos que se pueden resaltar aquí con relación a situaciones de miseria de personas que han vivido en carne propia, el flagelo de la violencia, los desastres naturales y situaciones involuntarias o ajenas a ellas, donde pesa más una exclusiva, una noticia amarillista y sin importar el trauma del momento, que sin dejarse asimilar la desgracia ocurrida, se asedia a la victima para que cuente los hechos conducentes a esa situación dada, ¡que es esto!, se piensa en ganarle a la competencia en la información y ser los únicos poseedores de la información detallada, que a veces se nota cómo en los noticieros a los entrevistados después del suceso siniestro, son acosados por la prensa para que hablen inmediatamente, -según creo yo-, para que sea más creíble la noticia, que falta de consideración y de profesionalismo para cubrir una nota periodística, como quien dice: ¡es ahora o nunca!.
Por consiguiente, el labrar la fama a causa de la desdicha ajena es algo que se está poniendo de moda, y todo por qué, por el dinero, por lo provechoso que es mostrar la cruda realidad, que nos acostumbraron a vislumbrar en épocas arcaicas, para la recaudación de fortuna de los avaros, con el infortunio de los desfavorecidos.
Que triste realidad la que nos toca presenciar cada día en los medios de comunicación, en las librerías y en las pantallas de cine o televisión.
miércoles, 17 de marzo de 2010
José Ingenieros
Su retórica tempestiva confunde en la intención de interpretar su punto de vista.
LA EMOCIÓN DEL IDEAL
Cuando pones la proa visionaria hacia una estrella y tiendes el ala hacia tal excelsitud inasible, afanoso de perfección y rebelde a la mediocridad, llevas en ti el resorte misterioso de un Ideal. Es ascua sagrada, capaz de templarte para grandes acciones. Custódiala; si la dejas apagar no se reenciende jamás. Y si ella muere en ti, quedas inerte: fría bazofia humana. Sólo vives por esa partícula de ensueño que te sobrepone a lo real. Ella es el lis de tu blasón, el penacho de tu temperamento. Innumerables signos la revelan: cuando se te anuda la garganta al recordar la cicuta impuesta a Sócrates, la cruz izada para Cristo y la hoguera encendida a Bruno; -cuando te abstraes en lo infinito leyendo un diálogo de Platón, un ensayo de Montaigne o un discurso de Helvecio; cuando el corazón se te estremece pensando en la desigual fortuna de esas pasiones en que fuiste, alternativamente, el Romeo de tal Julieta y el Werther de tal Carlota; -cuando tus sienes se hielan de emoción al declamar una estrofa de Musset que rima acorde con tu sentir; -y cuando, en suma, admiras la mente preclara de los genios, la sublime virtud de los santos, la magna gesta de los héroes, inclinándote con igual veneración ante los creadores de Verdad o de Belleza.
Todos no se extasían, como tú, ante un crepúsculo, no sueñan frente a una aurora o cimbran en una tempestad; ni gustan de pasear con Dante, reír con Moliére, temblar con Shakespeare, crujir con Wagner; ni enmudecer ante el David, la Cena o el Partenón. Es de pocos esa inquietud de perseguir ávidamente alguna quimera, venerando a filósofos, artistas y pensadores que fundieron en síntesis supremas sus visiones del ser y de la eternidad, volando más allá de lo real. Los seres de tu estirpe, cuya imaginación se puebla de ideales y cuyo sentimiento polariza hacia ellos la personalidad entera, forman raza aparte en la humanidad: son idealistas.
Definiendo su propia emoción, podría decir quien se sintiera poeta: el Ideal es un gesto del espíritu hacia alguna perfección.
martes, 16 de marzo de 2010
Confucio (Filósofo Chino)
Se acuerdan del famoso Confucio, no es el que inventó la confusión, ni es chino - japonés, es un filosofó chino, de eso tengan la plena certeza.
Frases celebres:
- Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos.
- Si ya sabes lo que tienes que hacer y no lo haces entonces estás peor que antes.
- Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; he aquí el verdadero saber.
- Cada cosa tiene su belleza, pero no todos pueden verla.
- Por muy lejos que el espíritu vaya, nunca irá más lejos que el corazón.
- Donde hay educación no hay distinción de clases.
- Estudia el pasado si quieres pronosticar el futuro.
- Si no estamos en paz con nosotros mismos, no podemos guiar a otros en la búsqueda de la paz.
- El hombre que ha cometido un error y no lo corrige comete otro error mayor.
- Si no conoces todavía la vida, ¿cómo puede ser posible conocer la muerte?
- Algún dinero evita preocupaciones; mucho, las atrae.
- Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida.
- El sabio sabe que ignora.
- Lo que no quieras que los otros te hagan a ti, no lo hagas a los otros.
- El tipo más noble de hombre tiene una mente amplia y sin prejuicios. El hombre inferior es prejuiciado y carece de una mente amplia.
- Una voz fuerte no puede competir con una voz clara, aunque esta sea un simple murmullo.
- Aprende a vivir y sabrás morir bien.
- El mal no está en tener faltas, sino en no tratar de enmendarlas.
- Sólo los sabios más excelentes, y los necios más acabados, son incomprensibles.
- Aprender sin reflexionar es malgastar la energía.
- Yo no procuro conocer las preguntas; procuro conocer las respuestas.
- Los cautos rara vez se equivocan.
miércoles, 24 de febrero de 2010
Arthur Schopenhauer
Más sobre este ilustre pensador que ve al mundo desde una perspectiva sórdida y realista.
Sobre la sociedad y el estado
"El estado no es más que el bozal que tiene por objeto volver inofensivo a ese animal carnicero, el hombre, y hacer de suerte que tenga el aspecto de un herbívoro."
"No hay que desesperar a cada absurdo que se dice en público o en la sociedad, que se imprime en los libros y que se acoge bien, o al menos no se refuta; no hay que creer tampoco que quedará eternamente consolidado. Sepamos, para consuelo nuestro, que más tarde, e insensiblemente el absurdo se rumiará, se elucidará, se meditará, se examinará, se discutirá, y las mas veces de las veces se juzgará con justicia al fin y al cabo, de suerte que, después de transcurrido un tiempo variable en función de la dificultad del asunto, casi todo el mundo acabará por comprender lo que el espíritu lúcido había visto a primera vista. Verdad es que en el ínterin hay que tener paciencia, por que un hombre de juicio justo entre personas que están en el error se parecerá a aquel cuyo reloj marcha bien en una ciudad en donde todos los relojes andan desarreglados. Él sabe la hora exacta; pero ¿qué importa?. Todo el mundo se guía por los relojes públicos, que marcan una hora fatal, aun los que saben que sólo el reloj del primero da la hora verdadera."
"Toda sociedad exige, necesariamente, un acomodamiento recíproco, un temperamento; así cuanto más numerosa es, más insípida se hace. No se puede ser verdaderamente uno mismo, sino mientras está uno sólo; por consiguiente, quien no ama la soledad, no ama la libertad, porque no es uno libre sino estando solo."
Sobre la filosofía
"Para filosofar hacen falta dos condiciones: primera, tener el valor de no suprimir ninguna pregunta, y segunda, comprender como problema todo aquello que se comprende por si mismo, teniendo conciencia de ello."
"Lo que se opone más al hallazgo de la verdad no es la falsa apariencia que surge de las cosas, llevando al error, ni tampoco inmediatamente la debilidad de la inteligencia, sino la opinión presupuesta, el prejuicio que se impone como impedimento a priori a la verdad."
"...al periodo brillante de Kant seguía otro inmediatamente en la filosofía alemana que pretendía imponerse en lugar de convencer: ser brillante e hiperbólica, pero incomprensible en lugar de profunda y clara.[...]Pues en Hegel y sus secuaces ha llegado el superlativo la impertinencia de escribir tonterías, y el reclamo sin conciencia, y la intención manifiesta de estos sordos manejos, de modo que se puso al fin de manifiesto para todos toda esta charlatanería, acabando también con la protección de arriba gracias a ciertas revelaciones. Los antecedentes de Fichte y Schelling, respecto a la filosofastrería más miserable que jamás ha existido, arrastraban también a estos al abismo del descrédito."
"Si imagino un objeto, quizá un panorama, y me imagino que en este momento me cortan la cabeza, sé bien que el objeto quedaría invariable: esto indica en lo más profundo que también yo existía todavía. Esto lo comprenderán muy pocos, y para éstos queda dicho."
"La inteligencia no es una magnitud extensa, sino intensa; por esto opone un hombre razonable su criterio a diez mil personas, y mil necios no hacen un hombre razonable."
"Lo que falta en la mayoría de las cabezas son dos cualidades emparentadas: juzgar y tener ideas propias. Ambas cualidades faltan de una manera increíble y los que no pertenecen a ellos no comprenden la tristeza de su existencia."
"La genialidad consiste en la objetividad del intelecto."
"Para tener ideas originales, extraordinarias y quizá hasta inmortales, basta quedar extraño completamente al mundo y a las cosas por un momento."
"Microcosmos y macrocosmos" (un diálogo entre la materia y el sujeto del conocimiento)
El defectuoso parecer concerniente a la contradicción entre materialismo e idealismo podría quedar dilucidado mediante un diálogo entre la materia y el sujeto, un drama que también podría titularse "macrocosmos y microcosmos":
El Sujeto: Yo soy, y fuera de mi no hay nada, puesto que el mundo es una representación mía.
La Materia: ¡Qué delirio tan osado!- Yo, yo soy, y nada hay fuera de mí. Pues el mundo es mi forma transitoria. Tú eres un mero resultado de una parte de esa forma y, por ello, eres algo casual y fortuito.
El Sujeto: ¡Cuan disparatada arrogancia!. Ni tú ni el mundo existiríais sin mí y a mi estáis condicionados. Quien haga abstracción de mí y crea poder seguir pensando vuestra existencia, da en concebir un tosco engaño; su existencia al margen de mi representación supone una inmediata contradicción, un hierro de madera. Ambas cosas están representadas por mí, mi representación es el ámbito de su existencia, y por ende, yo soy su primera condición.
domingo, 21 de febrero de 2010
Arthur Schopenhauer
Citas
"Parerga y Paralipómena"
Sobre el mundo
"Nuestro mundo civilizado no es más que una mascarada donde se encuentran caballeros, curas, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos, pero no son lo que representan, sino solo la mascara, bajo la cual, por regla general, se esconden especuladores de dinero."
Sobre la felicidad
Sobre la lectura
"Parerga y Paralipómena"
Sobre el mundo
"Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre... La vida del hombre no es más que una lucha por la existencia, con la certidumbre de resultar vencido. La vida es una cacería incesante, donde los seres, unas veces cazadores y otras cazados, se disputan las piltrafas de una horrible presa. Es una historia natural del dolor, que se resume así: querer sin motivo, sufrir siempre, luchar de continuo, y después morir... Y así sucesivamente por los siglos, de los siglos hasta que nuestro planeta se haga trizas."
"Nuestro mundo civilizado no es más que una mascarada donde se encuentran caballeros, curas, soldados, doctores, abogados, sacerdotes, filósofos, pero no son lo que representan, sino solo la mascara, bajo la cual, por regla general, se esconden especuladores de dinero."
Sobre la felicidad
"Pero lo que más que nada contribuye directamente a nuestra felicidad, es un humor jovial, porque esta buena cualidad encuentra inmediatamente su recompensa en sí misma. En efecto; el que es alegre, tiene siempre motivo para serlo, por lo mismo que lo es. Nada puede remplazar a todos los demás bienes tan completamente como esta cualidad, mientras que ella misma no puede reemplazarse por nada. Que un hombre sea joven, hermoso, rico, y considerado, para poder juzgar su felicidad la cuestión sería saber si, además es alegre; en cambio si es alegre, entonces poco importa que sea joven o viejo, bien formado o contrahecho, pobre o rico: es feliz."
"Así pues debemos abrir puertas y ventanas a la alegría, siempre que se presente, porque nunca llega a destiempo, en vez de vacilar en admitirla, como a menudo hacemos, queriendo primero darnos cuenta de si tenemos motivos para estar contentos por todos conceptos, o por miedo de que nos aparte de meditaciones serias o de graves preocupaciones; y sin embargo, es muy incierto que ellas puedan mejorar nuestra situación, al paso que la alegría es un beneficio inmediato. Ella sola es, por decirlo así, el dinero contante y sonante de la felicidad."
"Es cierto que nada contribuye menos a la alegría que la riqueza, y nada contribuye más que la salud; en las clases inferiores, entre los trabajadores de la tierra, se observan los rostros alegres y contentos; en los ricos y grandes dominan las figuras melancólicas."
Sobre la lectura
"Por eso es muy importante conocer el arte de no leer. Consiste en no leer lo que preocupa momentáneamente al gran público, como libelos políticos y eclesiásticos, novelas, poesías, etc., algunos de los cuales alcanzan varias ediciones."
"Para leer lo bueno es necesario no leer lo malo, por que la vida es corta y el tiempo y las fuerzas limitadas."
"Sentencias de la razón llaman todos a ciertas frases que se creen verdad sin investigarlas, convencidos que, aunque quisieren, no podrían comprobarlas seriamente, teniéndolas que poner en duda por lo pronto. Han obtenido ese crédito desde que empezaron a hablar y pensar, siéndoles siempre repetidas e inoculadas; así, pues, se han acostumbrado a pensarlas desde que han reflexionado, no pudiendo ya separarlas de si, por que se han unido a sus cerebros. Lo dicho es tan verdad, que sería superfluo y hasta peligroso el demostrarlo con ejemplos."
"Se escriben libros sobre los grandes espíritus del pasado, y el público los lee, pero no a aquellos, por que quiere siempre ver impresos frescos, y con el vulgo está más en armonía la charla de los cretinos contemporáneos que los pensamientos de los grandes espíritus. Doy las gracias al destino, que me hizo leer un hermoso epigrama de Schlegel, que ha llegado a ser mío: 'Leer con calor a los verdaderos antiguos, lo que de ellos dicen los modernos no significa mucho'. ¡Cómo se parecen los hombres vulgares! ¡Todos parecen hechos con el mismo molde! ¡Les ocurre siempre lo mismo en las mismas ocasiones! Y sus bajas intenciones personales, y la charla despreciable de tales sujetos lee un público estúpido con tal de que estén impresas hoy mismo, dejando en los estantes a los grandes espíritus."
"En todos los tiempo hay dos literaturas, paralelas y opuestas: una real y una aparente. Aquella llega a ser la literatura permanente, hecha por hombres que viven para la ciencia y la poesía, avanzando seria y acompasadamente, pero con mucha lentitud, produciendo en Europa una docena de obras por siglo, pero obras que quedan. La otra literatura está escrita por hombres que viven de la ciencia o poesía: llenando todos los años el mercado con muchos miles de obras, pero al cabo de algunos años se pregunta: ¿dónde están las obras? ¿Dónde está la gloria tan rápida y ruidosa? Puede llamarse a una literatura permanente y la otra pasajera."
"No hay mayor goce espiritual que la lectura de los antiguos clásicos: su lectura, aunque de una media hora, nos purifica, recrea, refresca, eleva y fortalece, como si se hubiese bebido en una fresca fuente que mana entre rocas."
"En la historia mundial siempre significa algo un medio siglo, por que siempre ocurre algo. Pero en la historia de la literatura no significa nada, por que no sucede nada, ya que los intentos chapuceros no importan. Se está donde se estaba hace cincuenta años. Así por ejemplo la filosofía de Fichte y Schelling está coronada por la caricatura de Hegel. Este epiciclo se desviaba últimamente de la línea circular por Kant conducida. De donde la he recogido yo para continuarla; entre tanto, recorrieron su epiciclo los citados seudofilósofos y aun algunos otros, epiciclo que ahora concluye, reconociendo el público que se encuentra donde ha partido."
"El mundo como voluntad y representación"
"El mundo es mi representación: esta verdad es aplicable a todo ser que vive y conoce, aunque sólo al hombre le sea dado tener conciencia de ella; llegar a conocerla es poseer el sentido filosófico. Cuando el hombre conoce esta verdad estará para él claramente demostrado que no conoce ni un sol, ni unta tierra, y sí únicamente un ojo que ve el sol y una mano que siente el contacto con la tierra; que el mundo que le rodea no existe más que como representación, esto es, en relación con otro ser: aquel que le percibe, o sea él mismo. Si hay alguna verdad a priori es ésta, pues expresa la forma general de la experiencia, la más general de todas, incluidas las de espacio, tiempo y causalidad, puesto que la suponen."
"Toda satisfacción, o lo que comúnmente se llama felicidad, es , por su naturaleza, siempre negativa, nunca positiva. No es algo que exista por sí mismo, sino la satisfacción de un deseo, pues la condición primera de todo goce es desearle, tener necesidad de alguna cosa. Más con la satisfacción desperece el deseo y por lo tanto cesa la condición del placer y el placer mismo. De aquí que la satisfacción o felicidad no pueda ser nunca más que la supresión de un dolor, de una necesidad."
"El suicidio, lejos de negar la voluntad, la afirma enérgicamente. Pues la negación no consiste en aborrecer el dolor, sino los goces de la vida. El suicida ama la vida; lo único que pasa es que no acepta las condiciones en que se le ofrece."
"Nosotros lo reconocemos, efectivamente: lo que queda después de la supresión de la voluntad no es para todos aquellos a quienes la voluntad anima todavía, sino la nada. Pero también es verdad que para todos aquellos en los cuales la voluntad se ha convertido o suprimido, este mundo tan real, con todos sus soles y nebulosas, no es tampoco otra cosa más que la nada." (Esta nada entendida como el punto en que no hay sujeto ni objeto).
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Deléitense con esta obra maestra, de un gran maestro de la historia de la música clásica.
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